Archive for the ‘Experiencias’ Category

DTM 2010 en Ricardo Tormo

Domingo 23 de mayo de 2010, circuito Ricardo Tormo de Cheste, Valencia.

Segunda carrera de la DTM tras la de Hockenheim. El día lo completan la Mini Challenge, la Porsche Carrera Cup y la Fórmula 3.

Un fantástico día de carreras, con mucho que ver, oír y oler.

Los coches de la DTM son espectaculares, tienen una estética brutal y un sonido atronador que pone los pelos de punta, pero… lo siento mucho, creo que me he enamorado:

Un Safety Car de lujo

Los repostajes me parecieron más rápidos incluso que en la Fórmula 1

Álbum completo AQUÍ

Esta ha sido mi primera vez de carreras en circuito (la verdad es que prefiero los rallyes). Pasar un día en uno es muy sufrido. Mucho Sol (la temperatura del asfalto llegó a los 54ºC), restricciones a la hora de entrar bebida y comida, precios disparatados, aglomeraciones y algún tipo de obsesión enfermiza con las entradas, que pedían en cada esquina por muy “Gold” que las tuvieras. La diferencia de clases es muy acusada, los “VIPS” están de lujo. Con todo, para cualquier aficionado al mundo del motor, vale la pena.

Hasta siempre, Pussy

_________________________________Pussy 199? - 2010________________________________

Fuiste la reina de la casa. La mas bonita, la que tenía mas energía, la que corría mas rápido y la que saltaba mas alto. La que se imponía a dos gatos que te doblaban en peso y tamaño. La que cazaba gorriones al vuelo.

Eras una pícara y una trepa. Mas de una vez desaparecieron muslos de pollo y cabezas de gamba sin que nos diésemos cuenta. Eras muy exigente y no te gustaba que te cogiéramos y te hiciéramos arrumacos a todas horas como nos apetecía, te hartabas pronto y nos gruñías. Pero cuando querías eras las mas buena y cariñosa.

Venías a buscarme para jugar conmigo en tu esterilla, le dabas caricias a Mami y le pedías que se tumbara para colarte bajo las sabanas y dormirte encima de ella ronroneando, le hacías compañía a Mike subida a su ordenador y aguantando sus estrujones, me saludabas desde el balcón cuando pasaba por la calle, te acostabas a nuestro lado para cuidarnos cuando veías que estábamos enfermos.

Pero te has ido y has dejado un vacío muy grande.

Cuando voy a sentarme frente al ordenador y no estás enroscada en mi silla. Cuando no me tapas el monitor pidiendo carontoñas. Cuando voy a tumbarme en el sofá y no estás durmiendo justo en medio. Cuando entro en casa y no me rondas los pies maullando pidiendo comida fresca. Cuando miro el mueble y no estás observándonos desde arriba. Tu pareja Peque, y tu hijo Blacky todavía miran tu esterilla y no comprenden por qué está vacía, y por qué no les caen dos directos en la cara cuando se acercan a ella.

Eras la niña de mis ojos. Te cuidamos lo mejor que supimos. Siempre intentamos que fueras feliz.

Solo espero que hayas tenido una vida la mitad de feliz de lo que tu hiciste la nuestra.

Nunca te olvidaremos.

Todavía con lágrimas en los ojos; Papi, Mami, Mike, Peque y Blacky.

Hasta siempre, Pussy.

¡Y un jamón!

En navidades mis padres siempre nos obsequian con algo bueno. Turrones, mazapanes, polvorones, bombones… mariconadas. Un JAMÓN como debe ser.

En la mesa con una buena botella de vino, una barra de pan recién hecho, aceite de oliva y tomatitos “de refregar”

¡Vosotros si que sabéis lo que es bueno!

Bautismo aéreo

Siempre me ha atraído el mundo de la aviación. Sobretodo los aviones. Solo por la forma que han de tener para volar, ya me parecen máquinas preciosas. Helicópteros, autogiros, comerciales, cazas, etc… Desde una Cessna, pasando por un Sea King, a un B52. 

Todo contacto con este mundo ha sido mediante documentales, Internet, observar a los aficionados radiomodelistas y algún que otro pinito en simuladores por ordenador. 

Así que cuando me enteré de que tenía la oportunidad de realizar un bautismo aéreo, no me lo pensé dos veces. 

Sábado, 3 de octubre de 2009, 10:00 horas, aeródromo de Robledillo de Mohernando, Guadalajara

Me dirijo al hangar de la escuela de vuelo Mydair  con Benito, el director, y nos acercamos a un bonito Tecnam P-92.

TecnamP92

TecnamP92(2)

AvionicaTecnam

Observo mientras repasa la primera y minuciosa lista de comprobación del día. Ver como comprueba las superficies de control y otras partes de la estructura, como abre la tapa del impoluto motor y lo revisa, comprueba el aceite, pasa la mano por debajo de cada junta, de cada manguito y filtro para comprobar que no hay fugas de nada, como saca una muestra de combustible para comprobar su estado, etc… da mucha seguridad y constata que estoy ante todo un profesional.

MotorDelTecnam

Mientras tanto me cuenta que los coches también tienen un rinconcito en su corazón y me enseña el VW escarabajo que modificó él mismo, y los buggys que construyó. Pero volar es su verdadera pasión, no en vano ha construido varios aviones con sus propias manos, y como colofón, el impresionante RENEGADE que contemplé anonadado.

RENEGADE

RENEGADE2

RENEGADE3

RENEGADE4

.- ¿Ala alta, o ala baja?

.- Pues no se…

Tras una explicación, me decido por un ala baja. He de esperar a Jesús, el instructor de vuelo (su blog), que está en el aire y aterrizará en breves momentos.

Jesús llega en un precioso Eurostar EV-97 Me explica como subir y atarme el arnés. ¡Ya estoy dentro!

Subido

Subido3

Subido2

Lo primero, repasar la lista de comprobación: Magneto, combustible, controles, todo sujeto, etc… Luego, secuencia de arranque y rodaje a punto de espera. Otra lista de comprobación: Tensión eléctrica, bujías y otros. Jesús me explica pacientemente cada una de las cosas que hace. Permiso, rodaje a pista, gas a fondo y un momento y unas palabras que me quedaron grabadas a fuego: Ya estamos en el aire.

¡ESTOY VOLANDO!

Damos unas vueltas, se inclina un poco y cabecea para que pueda tomar unas fotos y me explica varias cosas sobre el avión y el vuelo. Todo es precioso desde ahí arriba. Estoy disfrutando de lo lindo, y entonces me cede los controles ¡¡!! No las tengo todas conmigo. Estoy demasiado excitado y tenso. Hago un par de virajes tímidos y vuelve a coger el control.

EnElAire

VistaPajaro2

VistaPajaro

Volando2

Volando

Entonces bajamos y realizamos una rasante a escasos palmos del suelo de punta a punta de pista. Palanca atrás y ¡arriba! Jojojojo, lo estoy gozando de verdad.

Rasante

Damos un par de vueltas mas y aterrizamos. Suave. Rodaje hasta los hangares y fin. Me bajo del avión mientras Jesús rellena el papeleo pertinente: Hora del vuelo, duración, piloto, acompañante, etc… todo en regla al momento.

Terminado

Ha sido mejor de lo que esperaba. Esto es volar. Nada que ver con estar sentado en un asiento de un Boeing 737-300. Esto tenía que repetirlo, y no esperé mucho. El domingo por la mañana, a eso de las 11:00 ya estaba de nuevo en la escuela de vuelo. Que ganas, que ganas!

Esta vez subí con Benito en el Tecnam P-92 de ala alta, mas dócil para principiantes. Aunque el bajó de los cielos montado en esto:

Autogiro

Me dejé la cámara de fotos para no perderme ni un segundo de la experiencia. Me enseña como subir y me ata el arnés. Lista de comprobación ok, rodaje a punto de espera, lista de comprobación ok, rodaje a pista, gas a fondo y ¡arriba!

Benito me explica detalles como la velocidad de despegue y ascenso para este avión, y al momento me deja los controles. Intento relajarme y los tomo. Vamos ascendiendo y nivelo a 4000 pies. Me explica como trimar el avión. “Vuelo recto y nivelado” recuerdo de los simuladores. Hago unos cuantos virajes a izquierda y derecha, manteniendo el morro, y me anima a compensar el giro con los pedales. Reviso el coordinador de giro, la velocidad del aire y la vertical para comprobar que lo estoy haciendo bien. Me obligo a quitar la vista de los controles y observar como pasa el precioso paisaje bajo nosotros. Esto es una gozada.

Nos acercamos a algo… ¡un halcón!

Volar al lado de un halcón y experimentar la térmica que él mismo utiliza para hacerlo, no tuvo precio para mí.

Aproximación y descenso. Benito acciona los flaps y corrijo el morro. Centro. Confundí los controles de centrado y los usé al revés, ooops. Ya decía yo que no se aliviaba la presión en la palanca. Acercándonos a pista suelto los controles y Benito aterriza. Suave. Uso los pedales para dar la vuelta y rodar hasta el hangar. Todavía no me lo creo.

Ha sido una experiencia inolvidable y se la recomiendo a todo aquel que sienta aunque solo sea un pelín de curiosidad por todo lo que es el mundo de la aviación.

A Jesús y Benito, mil gracias por vuestro tiempo.

En cuanto a mí, tarde o temprano, repetiré, seguro.

O más…