Archive for the ‘Coches’ Category

DTM 2010 en Ricardo Tormo

Domingo 23 de mayo de 2010, circuito Ricardo Tormo de Cheste, Valencia.

Segunda carrera de la DTM tras la de Hockenheim. El día lo completan la Mini Challenge, la Porsche Carrera Cup y la Fórmula 3.

Un fantástico día de carreras, con mucho que ver, oír y oler.

Los coches de la DTM son espectaculares, tienen una estética brutal y un sonido atronador que pone los pelos de punta, pero… lo siento mucho, creo que me he enamorado:

Un Safety Car de lujo

Los repostajes me parecieron más rápidos incluso que en la Fórmula 1

Álbum completo AQUÍ

Esta ha sido mi primera vez de carreras en circuito (la verdad es que prefiero los rallyes). Pasar un día en uno es muy sufrido. Mucho Sol (la temperatura del asfalto llegó a los 54ºC), restricciones a la hora de entrar bebida y comida, precios disparatados, aglomeraciones y algún tipo de obsesión enfermiza con las entradas, que pedían en cada esquina por muy “Gold” que las tuvieras. La diferencia de clases es muy acusada, los “VIPS” están de lujo. Con todo, para cualquier aficionado al mundo del motor, vale la pena.

XI RALLY COSTA AZAHAR CLASSIC

El pasado domingo, día 25 de abril de 2009, se disputó en Castellón el

XI RALLY COSTA AZAHAR CLASSIC

renaultalpinea1104

Acudir al reagrupamiento final, en el Grao de Castellón, es una estupenda ocasión para observar de cerca los coches, vehículos míticos del mundo del motor.

Hice bastantes fotos, demasiadas para colgar el reportaje en el blog, así que les dejo un enlace por si les apetece verlas.

Reportaje en Forocoches.com

Reportaje en Clubhondaspirit.com

Mazda 787B

Otra gloria olvidada.

El primer y único coche con motor rotativo en ganar las 24 Horas de Le Mans.

Fue en su 59ª edición, del 22 al 23 de junio de 1991 con Johnny Herbert, Volver Weidler y Bertrand Gachot al volante durante 362 vueltas y 4923.2 Km a una media de 205.3 Km/h

Fue el Mazda 787B

Medía 1.99 metros de ancho y 4.78 de largo con 2.66 metros de distancia entre ejes. Construido con fibra de carbono, kevlar y otros materiales compuestos solo pesaba 830 Kg Una caja de cambios manual Mazda-Porsche de 5 velocidades con diferencial autoblocante transmitía la potencia a las enormes ruedas traseras de 355mm (300 para las delanteras) Dunlop con llantas de 18 pulgadas. Discos Brembo de carbono ventilados en las cuatro ruedas se encargaban de pararlo. Como curiosidad, las tomas de admisión eran un par de “periscopios” junto a las ruedas traseras que subían o bajaban según convenía controladas por la centralita electrónica del coche.

Todo eso estaba impulsado por el motor Wankel R26B de cuatro rotores con tres bujías secuenciales por rotor y 2616cc que entregaba 700Cv a 9000rpm y 608Nm a 6500rpm dando al coche una relación peso/potencia de 1.19 Kg/Cv y un paso de 0-100Km/h en menos de 3 segundos. Además, su diseño compacto y bajo peso eran una gran ventaja.

Presten atención al minuto 0:50 del siguiente vídeo:


-Si el Diablo tuviera coche, sonaría así-

Otra prueba en pista del juguetito en cuestión:

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Como era de esperar, tras ganar la carrera la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) decretó que todos los motores debían atenerse a las especificaciones de la F1 y, el motor Wankel pasó a la historia.

Al menos Mazda, no lo ha olvidado…

Me gusta conducir

Me gusta conducir y, por tanto, me gustan los coches divertidos de conducir.

Pero ya no se hacen coches divertidos de conducir.

Coches con carácter, con personalidad propia, que te hagan sentir lo que ocurre y lo que va a ocurrir, que transmitan lo que quieren en cada momento y se quejen cuando no se lo das.
Coches que no conduzcan por ti.

Hoy en día está muy extendida la creencia de que un coche, cuanto más rápido pueda recorrer un determinado trazado, es mas divertido de conducir.

Los coches “deportivos” actuales son capaces de digerir muchos de los errores del conductor, tienen una velocidad de paso por curva muy elevada y pueden enlazar las curvas de una carretera de montaña a toda velocidad sin rechistar, con tan solo preocuparse de girar el volante.

Un chimpancé seria capaz de hacer buenos tiempos con ellos.

Son coches veloces, y punto.

Bueno, me atrevo a decir que también son peligrosos.
A parte de la exagerada potencia con la que van equipados, gracias a sus llantas de 18 pulgadas, los neumáticos extra-anchos y de perfil extra-bajo, suspensiones inteligentes, sistemas electrónicos de estabilidad y tracción, etc… el nivel de tolerancia es extremadamente alto y hace falta mucho para llegar a descomponerlos.

Pero se descomponen. Se “van”

El problema es que cuando esto pasa, la velocidad que lleva el vehículo ya es demasiado alta como para tener opciones de arreglarlo y, el resultado no suele ser agradable.

Esos coches nos desenseñan a conducir.

¿Donde está la gracia en que simplemente el coche vaya hacia donde apuntas con el volante?

Está muy bien para la competición, donde te pagan por llegar antes, o para sentir la velocidad en circuito, pero ¿en un coche de calle?

No quiero decir que un coche divertido de conducir  no pueda ser veloz, pero desde luego no debería ser su principal finalidad.

Cuanto tarda en hacer un 0-100 km/h o cual es su velocidad máxima son cosas que deberían estar al final de la lista de prioridades a tener en cuenta para comprar un coche divertido de conducir.
Pero hoy en día no parece que la gente se preocupe de mucho mas.

La frenada, el reparto de pesos, la agilidad del bastidor, la precisión de la dirección y su tacto, el de los pedales y el cambio, qué transmite y cómo lo hace son cosas mucho mas importantes para poder disfrutar de un vehículo creado para tal fin.

¿Saben cual es uno de los coches con los que más he disfrutado?

Un Nissan Micra 1.0 16v

No tiene un aspecto imponente, ni por fuera ni por dentro.
Las cifras, tampoco imponen:
1000 centímetros cúbicos, 55 caballos de potencia, 79 Nm de par, mas de 16 segundos en pasar de 0 a 100 y 150 kilómetros por hora de velocidad máxima.

Pero tiene un acelerador que con solo rozarlo hace que se disparen las revoluciones del motor DOHC de cuatro válvulas por cilindro y que sea muy fácil llegar a las 6000 que dan la potencia máxima con un sonido nada desagradable.
Este motor incita a jugar con la larga palanca de cambios, de recorridos cortos y muy bien definidos con un tacto metálico delicioso y no le cuesta mover los poco mas de 750 kilos que pesa el coche.
La postura de conducción es fácil de encontrar, la dirección asistida rápida y los pedales perfectos para el punta-tacón.
Transmite bien lo que pasa debajo, tanto de delante como de atrás y es fácil percibir cuando nos acercamos al límite.
Con un balanceo al entrar o un roce al pedal de freno en curva nos permite crear a voluntad un pequeño sobreviraje que nos ayudará a redondearla, sin tener que circular a velocidades descabelladas y teniendo un margen de error seguro sin salirnos de nuestro carril.

No intentaría esto con un Audi S3 en una carretera abierta al tráfico.

Está claro que el Audi me arrancará las pegatinas mientras piensa ¿donde va el infeliz ese con una chatarra como esa?, pero yo disfrutaré del trayecto mientras el simplemente va rápido.

Ya no se hacen coches divertidos de conducir porque el concepto de diversión al volante está equivocado y claro, la gente no los compra.

Cuantas veces he escuchado “Me gustan los coches, me gusta conducir, soy un buen piloto y por eso me voy a comprar un Audi S3 o un Mazda 3 MPS”

¿Por qué no un Mazda MX-5 o un Ford Fiesta ST o un Suzuki Swift Sport o un Panda 100HP?

Porque tardan más de 8 segundos en el 0-100 y eso es una eternidad, porque son pequeñitos aunque solo vayan a ser ocupados por el conductor y un acompañante ocasional, porque no tienen “prestigio” o no imponen, porque con ellos uno no puede adelantar a cualquiera que le tosa y vacilar de cochazo, porque tienen motores atmosféricos de gasolina y donde se ponga un turbodiesel…

En fin…

¿Y uno de estos de segunda mano?

Mazda MX-5 NB2

Honda Civic CRX Del Sol

Suzuki Swift GTI

Smart Roadster

Pues porque son de segunda mano y… ¡Puaj!

Tampoco entiendo a quien compra un Subaru Impreza, coche perfecto para disfrutar sobre tierra o barro y rebaja la suspensión y le instala llantas de radio descomunal con neumáticos semi-slick de perfil extra-bajo. Porque masmola.
A la porra las pistas de tierra.

La opción al escaso mercado actual de coches divertidos y al poco valorado de segunda mano es, como no, tener dinero.

Empresas con la filosofía de fabricar deportivos de poco peso, hechos con materiales ligeros y que garanticen la máxima diversión al volante las hay.
Pagarlos y mantenerlos, ya es otra cosa.

Lotus Elise

Donkervoort D8

Ariel Atom

Comarth Xtamy

También es cierto que hay gente para la cual el coche es una necesidad básica y, no teniendo ningún interés en la conducción como diversión o elemento de ocio, deciden adquirir una enorme pastilla de Prozac automovilístico como son los utilitarios actuales.
Para eso están. Para llevar a sus usuarios de A a B sin preocuparse de nada mas que hacer el trayecto lo más cómodo posible.
Buena compra para ese tipo de usuario.
Para mí, conducir uno es como beberme una cerveza caliente, o un refresco de cola sin gas.

Opel Corsa Type-R

Saludos señores.

Voy a darme una vuelta en mi vieja chatarra de segunda mano.

FW15C

Como espero se verá con el tiempo, los coches son una de mis grandes aficiones.

Si bien presto mas atención a los coches de calle por ser la opción mas cercana y
tangible, existen maravillas de la competición que me han llamado la atención.

Uno de ellos es el Canon Williams Renault FW15c, considerado por muchos como
el coche de Fórmula 1 mas avanzado de todos los tiempos.

Culminación del desarrollo de los anteriores FW14, Fw14B y C, entró en
competición en 1993 pilotado por Alain Prost y Damon Hill, consiguiendo entre
los dos 10 victorias, 15 poles y 2 hat-tricks (pole, victoria y vuelta rápida), título
del mundo para Prost y de constructores para Cannon Williams Renault con el
doble de puntos que el segundo clasificado.

El coche era una auténtica computadora rodante e incluía muchos de los avances
que vemos hoy en día en los coches de calle actuales.

Un complejo sistema anti bloqueo de ruedas (ABS), acelerador electrónico y
mandos “fly-by-Wire”, taqués hidráulicos y control de válvulas computerizado,
telemetría, dirección asistida, control de tracción, caja semiautomática de seis
velocidades, etc…

Pero lo mas destacado fue la suspensión activa controlada por ordenador.
Sustituía el conjunto amortiguador-muelle por cilindros neumáticos con válvulas
controladas por un ordenador que recibía datos de las irregularidades del
asfalto desde unos sensores.
Básicamente conseguía que el coche se mantuviera plano y lo mas cerca posible
del suelo fuesen cuales fuesen las condiciones de la misma en cualquier momento.
Fue una auténtica revolución y logró velocidades de paso por curva nunca vistas.

Algo así como una versión de competición de la suspensión del actual Citroën C6 pero en 1993.

También existió una versión con cambio de variador continuo (CVT) que solo se
llegó a usar en pruebas (la prohibió la FIA) por un jovencísimo David Couldhard.

Este mantenía el motor siempre en el régimen óptimo de giro, casi al corte,
donde daba la mayor potencia y torque y usaba el variador continuo para moverse
entre 4 velocidades pero con infinitas variantes.
Se logró suprimir el tiempo perdido en cambiar de marcha y en subir las
revoluciones del motor, entregando en todo momento la máxima potencia.
Era curioso oír un Fórmula 1 sin los típicos aullidos al subir o bajar marchas.
Solo se escuchaba un grito continuo.

Toda esta revolución estaba animada por un motor Renault RS5 V10 a 67º
de 3.5 litros, 40 válvulas y 800 Caballos a 15000 rpm, bestial para la época.

El conjunto pesaba 505 kilos y la relación peso potencia era de 0.63 Kg/Cv

El único problema era que con tanto gadget tecnológico era un verdadero
quebradero de cabeza para los ingenieros poner el coche a punto, pero cuando
se ponía a rodar en el circuito no había quien le hiciera sombra.

En 1994 la FIA prohibió las ayudas electrónicas en la Formula 1 y el coche quedó
como mero objeto de museo.

¿Donde habríamos llegado si no se hubiera vetado la tecnología?

Quizás demasiado lejos.

Como dijo Senna: “Es un coche de otro planeta”