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Publicidad para tontos, Mierda Markt y otros.

Otra de las hordas que invaden el mundo en que vivimos es la publicidad.

Hay anuncios publicitarios tanto en formato de imagen estática como de spot
televisivo que son verdaderas obras de arte. Originales, simpáticos,
contundentes, graciosos, impactantes…

Clouds

¿En un solo coche?

Bombastic

Axe Effect

Otros que valen la pena: Mercedes Monster Just do it Axe Effect Lynx

Use condomns Power of Dreams Bravia Snickers Ninja C4 AKBank

Pero hay anuncios que siento que insultan mi inteligencia.
No se si clasificarlos como publicidad agresiva o publicidad para tontos.

Uno de los mas relevantes, porque yo no soy tonto, son los de Mierda Markt.

Llaman tonto al que no les compra. Sin segundas. Directamente. A la cara.

He visto comprar ordenadores nuevos con los CD’s fuera de su bolsa precintada y con el primer arranque de configuración completado y otras personalizaciones.
He visto comprar un disco duro NAS nuevo que funcionaba mal y con anotaciones a mano en el manual indicando dirección IP y contraseña.
He visto comprar un router ADSL nuevo cuya caja contenía únicamente el router y la fuente de alimentación, sueltos, sin embalar y sin manual ni CD.
He visto equipos de música nuevos con personalizaciones en los menús y emisoras memorizadas.
He visto cámaras digitales con el contador de fotos pasando del centenar y reproductores de música portátiles con varios MP3 en la memoria.
No he visto ninguna caja con el precinto de fábrica. Fíjense bien.

Al menos podrían llamar tonto al que compra mas caro en otro lugar, que tampoco es el caso, pues si algunas de las ofertas del catálogo del mes parecen interesantes, hay que fijarse bien en la letra pequeña.
Menudo susto me pegué cuando vi anunciado en su catálogo por bastante menos precio el televisor que acababa de comprar. Ahí estaba, igualito, bien visibles la serigrafia del “Virtual Dolby Surround” y “100 HZ” Si, es el mismo. ¡Me cachis!
Pero fijándome bien en la letra pequeña el modelo no coincidía.
El modelo en cuestión no tenia sonido Stereo, ni 100HZ ni Teletexto, pero la foto la pusieron del superior, que farda mas y es mas caro. No dejan de hacerlo en otros productos y, es una práctica bastante extendida en otros mercados.

Por si fuera poco han cambiado su política de devoluciones.

El periodo de prueba se reduce de 15 a 7 días y no devuelven dinero, solo una tarjeta por valor del importe pagado a gastar en el propio Mierda Markt siempre y cuando el producto no haya sido abierto ni probado. ¡¡¿¿?!!

Este cambio de política no ha sido comunicado por ningún medio a los clientes, la única forma de comprobarlo es leyendo el reverso de los tickets y mucho me temo que viene a raíz de las demandas que sufrieron por parte de gran número de consumidores referentes a su también dudosa política de garantías, por la cual obligaban a los mismos a dirigirse directamente al fabricante.
Aun así tienen la desfachatez de seguir llamándome tonto a la cara, aunque ahora se excusan patéticamente alegando que la frase “Yo no soy tonto” se refiere a ellos mismos y no al cliente final.

No me queda otra que responder: ¡TIMADORES, MENTIROSOS, BADULAQUES!

Otros que me ponen de los nervios son los de las compresas.

¿No se sienten las mujeres insultadas con tales bodrios de estupidez infinita?
O puede, e ignorante de mí lo desconozco, que cuando una mujer tiene el periodo se pone de buen humor, le dan ganas de bailar y cantar como a una tontica dando saltos y vueltas con sus amiguitas chupipandis felices de tener también la regla.

Pin pon da da da, da da da da, da da da pin pon da da da da

¡Como la vida misma, oiga!

Los anuncios de detergentes siguen como antaño, no evolucionan y mantienen esa casposa cutrez que los caracteriza, aunque proliferan bastante menos.

También esta el caso de la bebida ChurroSol con un 17.4% de zumo vociferando a los cuatro vientos que OrangePoo solo tiene un 13.7% y es una caca, que no la beban, que la del Churro es mucho mejor con su 17.4%
Pues yo compraré zumo natural que es un 100% zumo y se pueden meter su porcentaje por donde les quepa.

Podríamos estar así todo el día porque no son pocos.

¡Compre el colchón LoMacaco y le regalamos una cafetera! ¡Compre la enciclopedia Esmassa Palacarabassa y le regalamos una vajilla completa! ¡Ponga su dinero en nuestro banco unos añitos y le regalamos un juego de fiambreras!

He dejado de ver hasta los anuncios que valen la pena, pues la cantidad de basura
que hay que tragar para poder dar con uno no compensa.

Lástima. Internet ayuda, pero algunos de los grandes, como el trineo de bobsleigh y el gimnasio de Sumo anunciando Coca Cola o el de Caster Jeans parodiando al de Levi’s se pierden en el olvido.

Si alguien los encuentra y me copia el link, le estaré muy agradecido.

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Me gusta conducir

Me gusta conducir y, por tanto, me gustan los coches divertidos de conducir.

Pero ya no se hacen coches divertidos de conducir.

Coches con carácter, con personalidad propia, que te hagan sentir lo que ocurre y lo que va a ocurrir, que transmitan lo que quieren en cada momento y se quejen cuando no se lo das.
Coches que no conduzcan por ti.

Hoy en día está muy extendida la creencia de que un coche, cuanto más rápido pueda recorrer un determinado trazado, es mas divertido de conducir.

Los coches “deportivos” actuales son capaces de digerir muchos de los errores del conductor, tienen una velocidad de paso por curva muy elevada y pueden enlazar las curvas de una carretera de montaña a toda velocidad sin rechistar, con tan solo preocuparse de girar el volante.

Un chimpancé seria capaz de hacer buenos tiempos con ellos.

Son coches veloces, y punto.

Bueno, me atrevo a decir que también son peligrosos.
A parte de la exagerada potencia con la que van equipados, gracias a sus llantas de 18 pulgadas, los neumáticos extra-anchos y de perfil extra-bajo, suspensiones inteligentes, sistemas electrónicos de estabilidad y tracción, etc… el nivel de tolerancia es extremadamente alto y hace falta mucho para llegar a descomponerlos.

Pero se descomponen. Se “van”

El problema es que cuando esto pasa, la velocidad que lleva el vehículo ya es demasiado alta como para tener opciones de arreglarlo y, el resultado no suele ser agradable.

Esos coches nos desenseñan a conducir.

¿Donde está la gracia en que simplemente el coche vaya hacia donde apuntas con el volante?

Está muy bien para la competición, donde te pagan por llegar antes, o para sentir la velocidad en circuito, pero ¿en un coche de calle?

No quiero decir que un coche divertido de conducir  no pueda ser veloz, pero desde luego no debería ser su principal finalidad.

Cuanto tarda en hacer un 0-100 km/h o cual es su velocidad máxima son cosas que deberían estar al final de la lista de prioridades a tener en cuenta para comprar un coche divertido de conducir.
Pero hoy en día no parece que la gente se preocupe de mucho mas.

La frenada, el reparto de pesos, la agilidad del bastidor, la precisión de la dirección y su tacto, el de los pedales y el cambio, qué transmite y cómo lo hace son cosas mucho mas importantes para poder disfrutar de un vehículo creado para tal fin.

¿Saben cual es uno de los coches con los que más he disfrutado?

Un Nissan Micra 1.0 16v

No tiene un aspecto imponente, ni por fuera ni por dentro.
Las cifras, tampoco imponen:
1000 centímetros cúbicos, 55 caballos de potencia, 79 Nm de par, mas de 16 segundos en pasar de 0 a 100 y 150 kilómetros por hora de velocidad máxima.

Pero tiene un acelerador que con solo rozarlo hace que se disparen las revoluciones del motor DOHC de cuatro válvulas por cilindro y que sea muy fácil llegar a las 6000 que dan la potencia máxima con un sonido nada desagradable.
Este motor incita a jugar con la larga palanca de cambios, de recorridos cortos y muy bien definidos con un tacto metálico delicioso y no le cuesta mover los poco mas de 750 kilos que pesa el coche.
La postura de conducción es fácil de encontrar, la dirección asistida rápida y los pedales perfectos para el punta-tacón.
Transmite bien lo que pasa debajo, tanto de delante como de atrás y es fácil percibir cuando nos acercamos al límite.
Con un balanceo al entrar o un roce al pedal de freno en curva nos permite crear a voluntad un pequeño sobreviraje que nos ayudará a redondearla, sin tener que circular a velocidades descabelladas y teniendo un margen de error seguro sin salirnos de nuestro carril.

No intentaría esto con un Audi S3 en una carretera abierta al tráfico.

Está claro que el Audi me arrancará las pegatinas mientras piensa ¿donde va el infeliz ese con una chatarra como esa?, pero yo disfrutaré del trayecto mientras el simplemente va rápido.

Ya no se hacen coches divertidos de conducir porque el concepto de diversión al volante está equivocado y claro, la gente no los compra.

Cuantas veces he escuchado “Me gustan los coches, me gusta conducir, soy un buen piloto y por eso me voy a comprar un Audi S3 o un Mazda 3 MPS”

¿Por qué no un Mazda MX-5 o un Ford Fiesta ST o un Suzuki Swift Sport o un Panda 100HP?

Porque tardan más de 8 segundos en el 0-100 y eso es una eternidad, porque son pequeñitos aunque solo vayan a ser ocupados por el conductor y un acompañante ocasional, porque no tienen “prestigio” o no imponen, porque con ellos uno no puede adelantar a cualquiera que le tosa y vacilar de cochazo, porque tienen motores atmosféricos de gasolina y donde se ponga un turbodiesel…

En fin…

¿Y uno de estos de segunda mano?

Mazda MX-5 NB2

Honda Civic CRX Del Sol

Suzuki Swift GTI

Smart Roadster

Pues porque son de segunda mano y… ¡Puaj!

Tampoco entiendo a quien compra un Subaru Impreza, coche perfecto para disfrutar sobre tierra o barro y rebaja la suspensión y le instala llantas de radio descomunal con neumáticos semi-slick de perfil extra-bajo. Porque masmola.
A la porra las pistas de tierra.

La opción al escaso mercado actual de coches divertidos y al poco valorado de segunda mano es, como no, tener dinero.

Empresas con la filosofía de fabricar deportivos de poco peso, hechos con materiales ligeros y que garanticen la máxima diversión al volante las hay.
Pagarlos y mantenerlos, ya es otra cosa.

Lotus Elise

Donkervoort D8

Ariel Atom

Comarth Xtamy

También es cierto que hay gente para la cual el coche es una necesidad básica y, no teniendo ningún interés en la conducción como diversión o elemento de ocio, deciden adquirir una enorme pastilla de Prozac automovilístico como son los utilitarios actuales.
Para eso están. Para llevar a sus usuarios de A a B sin preocuparse de nada mas que hacer el trayecto lo más cómodo posible.
Buena compra para ese tipo de usuario.
Para mí, conducir uno es como beberme una cerveza caliente, o un refresco de cola sin gas.

Opel Corsa Type-R

Saludos señores.

Voy a darme una vuelta en mi vieja chatarra de segunda mano.

FW15C

Como espero se verá con el tiempo, los coches son una de mis grandes aficiones.

Si bien presto mas atención a los coches de calle por ser la opción mas cercana y
tangible, existen maravillas de la competición que me han llamado la atención.

Uno de ellos es el Canon Williams Renault FW15c, considerado por muchos como
el coche de Fórmula 1 mas avanzado de todos los tiempos.

Culminación del desarrollo de los anteriores FW14, Fw14B y C, entró en
competición en 1993 pilotado por Alain Prost y Damon Hill, consiguiendo entre
los dos 10 victorias, 15 poles y 2 hat-tricks (pole, victoria y vuelta rápida), título
del mundo para Prost y de constructores para Cannon Williams Renault con el
doble de puntos que el segundo clasificado.

El coche era una auténtica computadora rodante e incluía muchos de los avances
que vemos hoy en día en los coches de calle actuales.

Un complejo sistema anti bloqueo de ruedas (ABS), acelerador electrónico y
mandos “fly-by-Wire”, taqués hidráulicos y control de válvulas computerizado,
telemetría, dirección asistida, control de tracción, caja semiautomática de seis
velocidades, etc…

Pero lo mas destacado fue la suspensión activa controlada por ordenador.
Sustituía el conjunto amortiguador-muelle por cilindros neumáticos con válvulas
controladas por un ordenador que recibía datos de las irregularidades del
asfalto desde unos sensores.
Básicamente conseguía que el coche se mantuviera plano y lo mas cerca posible
del suelo fuesen cuales fuesen las condiciones de la misma en cualquier momento.
Fue una auténtica revolución y logró velocidades de paso por curva nunca vistas.

Algo así como una versión de competición de la suspensión del actual Citroën C6 pero en 1993.

También existió una versión con cambio de variador continuo (CVT) que solo se
llegó a usar en pruebas (la prohibió la FIA) por un jovencísimo David Couldhard.

Este mantenía el motor siempre en el régimen óptimo de giro, casi al corte,
donde daba la mayor potencia y torque y usaba el variador continuo para moverse
entre 4 velocidades pero con infinitas variantes.
Se logró suprimir el tiempo perdido en cambiar de marcha y en subir las
revoluciones del motor, entregando en todo momento la máxima potencia.
Era curioso oír un Fórmula 1 sin los típicos aullidos al subir o bajar marchas.
Solo se escuchaba un grito continuo.

Toda esta revolución estaba animada por un motor Renault RS5 V10 a 67º
de 3.5 litros, 40 válvulas y 800 Caballos a 15000 rpm, bestial para la época.

El conjunto pesaba 505 kilos y la relación peso potencia era de 0.63 Kg/Cv

El único problema era que con tanto gadget tecnológico era un verdadero
quebradero de cabeza para los ingenieros poner el coche a punto, pero cuando
se ponía a rodar en el circuito no había quien le hiciera sombra.

En 1994 la FIA prohibió las ayudas electrónicas en la Formula 1 y el coche quedó
como mero objeto de museo.

¿Donde habríamos llegado si no se hubiera vetado la tecnología?

Quizás demasiado lejos.

Como dijo Senna: “Es un coche de otro planeta”

Burocracia

Esta semana tocaba renovación del Documento Nacional de Identidad.

¿Se acuerdan de este? Ya no cabe en las carteras de hoy

Otra de tantas obligaciones a las que nos enfrentamos y que resultan una
tarea tediosa y nada gratificante.

Ya que estamos obligados a portar dicho documento en condiciones,
que menos que facilitarle la tarea al ciudadano para tal fin.

Nada mas lejos de la realidad.

El primer inconveniente es haber tenido que esperar a las vacaciones
para poder tener tiempo.

¿Que pasa con los horarios?

La Oficina de Expedición de DNI, Tráfico, el Ayuntamiento, el Catastro,
el Registro Civil, bancos, oficinas de seguros, asesorías…
Como pida mas mañanas libres me van a despedir.

Al menos los organismos oficiales deberían estar disponibles fuera de
horario de oficina.

Trabajar es una obligación (al menos para mí) y ¿tengo que dejar de hacerlo
para poder cumplir con otras obligaciones?

No tiene sentido.

Opté, en primer lugar, por la opción más cómoda: Pedir cita por teléfono.

Como no, el que responde es un ordenador con voz femenina, tono neutro y
saltos entre palabras que acaba por entrar en un bucle sin fin.
El sistema no funciona.

Tras probar varias veces voy hacia el ordenador. A ver si por Internet…

Vaya! Pues parece que se puede pedir cita on-line.
Pero el calendario, que solo abarca hasta septiembre, está completo.

La otra Comisaria de Policía con Oficina de Expedición de DNI que hay en
la provincia donde resido está en una ciudad cercana, pero también tiene el
calendario completo y no hay nada mas allá de septiembre.

Encuentro un teléfono de atención al ciudadano y me sorprendo de que conteste
alguien de carne y hueso.
Me informa de que al ser julio, hay mucho funcionario de vacaciones y están bajo
mínimos, a la vez que la gente aprovecha las suyas para realizar sus trámites.
¡No me digas! Estamos desbordados porque el sistema es subnormal.
¿Nadie ha previsto esta situación?

Me da las indicaciones de la única forma de proceder:
Presentarse en las oficinas de ocho a nueve de la mañana para pedir número.

Sacrificando el sagrado despertar sin despertador de vacaciones, me doy el
madrugón para estar a las ocho en punto en las oficinas.

Pero ¡horror! A varias calles de distancia se divisa una cola que rodea el edificio.

Bueno, supongo que era de esperar, así que me incorporo a ella.
A los pocos minutos anuncian que ya no quedan números.
¿Como? ¿Tan rápido?
Pues sí. Parece ser que solo dan cien números por día.
En la cola no habían menos de trescientas personas a ojímetro.
Además parece que hay individuos que van con un montoncito de DNI’s y piden
número para todos ellos. Y se lo dan.

Se pueden ver caras de auténtica desesperación. No exagero.
Me imagino la frustración del que ha recorrido muchos kilómetros desde el pueblo
para venir a la capital a renovar el DNI y solo ha conseguido perder una mañana
y unas oscuras ojeras.

A la mañana siguiente lo vuelvo a intentar.

Consigo llegar a las siete y media y la cola es tan larga como el día anterior.
El señor que tengo delante es el primero en quedarse sin número.

Lo vuelvo a intentar al día siguiente.
Esta vez llego a las siete de la mañana y, tras mas de una hora haciendo cola
me dan número. Al menos es para el mismo día y para el flamante nuevo DNI-e

Según la funcionaria tengo como una hora de espera.
Me voy a desayunar.

El sitio mas cercano está lleno de caras largas y angustiadas, pero sin ganas
de hablar. Hay silencio.
Me tomo el café y aspiro con fuerza el primer cigarrillo del día mientras ojeo
el periódico.

Los nervios me hacen volver demasiado pronto, pero al fin llega mi turno y
consigo el puñetero documento actualizado.

Llego a casa casi a las doce del mediodía con la sensación de haber tirado a la
basura un bonito día de vacaciones.

Es noticia.
En los titulares: “Misión imposible” o “¡A la cola!”

¡Viva la burocracia!

Pero eso es solo la punta del iceberg.

La Declaración de la Renta, su borrador con sus errores y omisiones y su
infumable página web.

El Catastro con sus registros erróneos que no dejan de serlo por mucho que vayas
una y otra vez a rectificarlos.

Tráfico y sus interminables colas que, a su fin, solo existe la petición de un
documento mas que no te habían solicitado el día anterior.

El Registro Civil que, por ejemplo, para pedir un certificado de nacimiento
(Trámite a realizar para poder realizar otro trámite) te piden el número de
Tomo y Página donde estás inscrito.
¿Como se supone que tengo que saber yo eso?

Y un largo etcétera que se engrosa si decides realizar trámites “no obligatorios”
como comprarte un piso o contraer matrimonio.

Como si con el trabajo no tuviéramos suficiente, tenemos que hacer horas extras
por obligación.

Y en muchas ocasiones, pagar por ello. Pero en efectivo, eh? La tarjeta de crédito
no es una opción. Pobre de tí como no lleves “cash” suficiente.

Pasamos tántas horas en uno de estos...

Las cosas de palacio van despacio, pero al menos podrían ir bien.

¿Saben lo peor de todo?
He salido fatal en la foto del carnet y voy a tener que esperar años para cambiarla.